
El representante congoleño, Oscar Matondo, da la espalda a Doña Letizia que se queda con la mano extendida
“La reacción de Matondo no fue algo premeditado, sino producto de un malentendido”, fue la explicación que la Embajada de la República Democrática del Congo en España dioal Ministerio de Asuntos Exteriores sobre el “incidente-anécdota” que protagonizó Oscar Matondo, encargado de negocios, al no saludar a la princesa de Asturias durante la recepción anual al Cuerpo Diplomático acreditado en España, con motivo del año nuevo.
En el mismo acto, como es habitual, el embajador iraní, tampoco dio la mano, por motivos religiosos ni a la princesa ni a la reina.
Gracias a la anécdota protagonizada por el señor Matondo, esta vez los medios de comunicación han acertado. No han confundido el”Cuerpo Diplomático”, con los “funcionarios de la Carrera Diplomática y del Servicio Exterior”, como
ocurrió en la toma de posesión del nuevo secretario de Estado para la Unión Europa, Iñigo Méndez de Vigo, el pasado mes de diciembre.
Decía el maestro Chávarri que: “En ocasiones, se oye hablar del Cuerpo Diplomático español, francés o inglés, lo que constituye una imprecisión total y una equivocación absurda. España, Francia o Reino Unido tienen una carrera
diplomática pero no un Cuerpo Diplomático”.
“El Cuerpo Diplomático forma una unidad compuesta por el conjunto de representantes diplomáticos acreditados con carácter permanente en un determinado país”. “Solo cuando {el funcionario de un cuerpo de la Administración Central} está
destinado en el extranjero, forma parte del Cuerpo Diplomático”.
Vamos, que el “malentendido” del señor Matondo ha servido para algo.
Y, para nosotros ¿qué es el protocolo diplomático?



